ESCAPADA AL PIRINEO CATALAN // MONTE PERDIDO EXTREM // RUTA 3000 IBONES

ESCAPADA AL PIRINEO CATALÁN


El pasado fin de semana, nuestros socios Carmen Pardo y Rafael Aznar, decidieron pasar un bonito puente en el Pirineo Catalán, a su llegada nos contaron su experiencia: Nuestro particular viaje comenzó el martes, después de un largo viaje llegamos a Espot, dónde pensábamos hacer varias rutas en el Parque Nacional de Aigües Tortes y Estany San Mauricio y subir a varios refugios pertenecientes a Carros de Foc.


El miércoles como daban bastante lluvia aprovechamos y lo pasamos visitando varios pueblos de la zona.
Ya el jueves, por fin empezamos la primera ruta desde el parking del lago, subimos por una ruta muy bonita y cómoda de andar pasando por El Lago San Mauricio, la Cascada de la Ratera, el Refugio de Amitges, el Mirador del Lago San Maricio y el Refugio de Ernest Mallafré,la primera ruta del viaje fueron 21 km. con +1080 m. de desnivel, nada mal para empezar.

El viernes hicimos el km. Vertical para subir al Refugio Josep María Blanc y al Estany Negre, una ruta algo dura pero el esfuerzo valió la pena ya que lo compensa con unas vistas increíbles, la ruta fueron 17.5 km. con +1135 m. de desnivel.

El sábado hicimos una ruta por la mañana al Estany de Gerber con 8.25 Km. y +420 m. de desnivel. Por la tarde, subimos al Refugio de la Restanca dónde a la vuelta nos pilló la lluvia e hicimos 8.75 km. con +600 m. de desnivel.

Nuestro último día, el domingo hicimos la ruta del Estany de Cavallers, el Estany Negre y Refugio de la Ventosa una ruta difícil de andar debido a los pedregales y regalos de las vacas que había por el camino, pero con unas vistas impresionantes, en total, fueron 15 km. con +690 m. de desnivel.

Durante este viaje nos hemos alojado en los pueblos de Espot, Esterri d’Aneu y Vielha. Hemos recorrido en total, 70.5 km. con casi +4000 m. de desnivel, lo cual era unos de los objetivos de este 2021, tanto para Carmen como para mí.

MONTE PERDIDO EXTREM

Nuestros compañeros Toni Ruescas, Raúl Domene y Jero Cerdan, se dispusieron ha realizar la ruta de alta montaña Monte Perdido Extrem.

El Monte Perdido Extrem es una prueba que combina recorridos del Pirineo, habitualmente transitados como parte de Rutas de Gran Recorrido (GR11) o HPR (Alta Ruta Pirenaica). En su conjunto forma 46Km en su variante más corta, con un desnivel acumulado de 3800m positivos.

El itinerario del Monte Perdido Extrem atraviesa, en esta modalidad, el Circo de Pineta, Circo d’Estaube, Circo de Gavarnie, Circo de Góriz y Cañon del Añisclo del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, pasando por los refugios: Pineta, Espuguettes, Sarradets, Góriz y nuevamente Pineta. El terreno por donde discurre el trazado, en su mayoría es muy abrupto, intercalándose, senderos de buen caminar entre pastos y bosques, y lugares donde el color grisáceo de las altas paredes sólo son “desgarrados” por la blanca nieve que reniega abandonar las altas cumbres aún entrado el verano. Es, en estos parajes, donde en ocasiones habrá que usar las manos para avanzar, así como para bajar pequeños destrepes.

Los desniveles acumulativos aproximados en subidas + bajadas, suman 7.640 m. en los 46,2 Km que costa el recorrido por Tuquerouye, Escaletes y Punta las Olas.

RUTA 3000 IBONES

El pasado fin de semana componentes del club se decidieron a realizar la ruta de los 3000 ibones en el Pirineo Aragónes y atravesando la frontera a Francia. Nuestro compañero Pedro Fernández Vázquez nos cuenta la espectacular experiencia:

“Un abandono no es siempre un error, puede ser simplemente lo mejor que uno puede hacer bajo sus circunstancias. El error real es dejar de intentarlo”.

 B.F. Skinner

RUTA DE LOS 3000 IBONES “VOLVEREMOS A INTENTARLO” 

Allá por el mes de Marzo y después de un duro invierno de confinamientos y restricciones, hizo falta poco para ilusionarnos con el reto propuesto por los inquietos Rai y Malpi, 3000 IBONES, una ruta de montaña transfronteriza “por etapas” que recorre un territorio espectacular de los Pirineos atravesando el Valle de Tena (Sallent y Panticosa) y Circo del Ara en el Pirineo Aragonés, y los valles de Ossau, Arrens, Marcadau y Gaube en la vertiente francesa.

Se decidió realizar el recorrido oficial propuesto por la Ruta 3000 Ibones llamado QUEBRANTA        (91,5 KM/+6446 M/-6446 M) con la idea de realizarla en modalidad NON STOP, pero una vez estudiada y sin la euforia inicial se decidió dividirla en dos etapas haciendo una noche en refugio con la idea de disfrutar de todos los paisajes durante las horas del día y evitando la ruta de noche. 

Se fijó el último fin de semana de Junio (26 y 27), con antelación suficiente para organizar la logística y el hospedaje, aún sabiendo de las dificultades que puede plantear la nieve en Pirineos en esas fechas.

A dos semanas del inicio de la ruta, Raimundo Nus uno de los impulsores y alma mater del grupo nos comunica que “se baja” una inoportuna enfermedad le obliga a perderse la mayor de sus aficiones LA MONTAÑA, y el grupo tiene que afrontar el reto sin el carisma de nuestro líder.

El día 25 de Junio el grupo formado por componentes del CDME Trail Villena, José Antonio Azorín, Vicente Ubeda, Juan Navalón, David Maciá y Pedro Fernández, partimos hacia Tramacastilla de Tena (Huesca) donde nos alojamos y donde se unen al grupo Juanjo Malpica y Pedro Iñiguez que decidieron “soltar piernas” el día de antes haciendo una rutilla por el Aneto como si tal cosa (40 km +3800m ).

Son nuestros compañeros Malpi e Iñiguez  tal como vieron el día de antes durante su ruta por la zona de Benasque los que nos dan el primer aviso que la montaña va a estar complicada con mucha nieve, mucho deshielo y collados con pasos muy peligrosos, eso junto a la información facilitada por un contacto en la zona nos hace modificar un poco la ruta inicial, pero con la incertidumbre de no saber a qué nos podríamos enfrentar.  

 Ya en la madrugada del día 26 con la luz de nuestros frontales y nuestras mochilas de trail running repletas para afrontar las dos jornadas previstas, iniciamos la ruta desde el Balneario de Panticosa (1.640 m) subiendo por el GR-11 entre bosques y con el sonido de fondo de las cascadas formadas en el transcurso del rio Caldarés, camino hacia el Refugio de Bachimaña (2.170 m). Tras rodear el enorme Ibón de Bachimaña nos dirigimos hacia los Ibones Azules y su idílico paisaje bajo los Picos del Infierno una serie de picos como el Garmo Negro, Infierno o Arnales en su mayoría por encima de los 3.000 m de altitud, con sus cumbres aun nevadas y que de una manera imponente crean una estampa alpina impresionante, en este punto empezaba a despuntar el alba ofreciéndonos la naturaleza un espectacular amanecer.

Hasta ese momento el terreno nos permitía llevar un buen ritmo ascendiendo poco a poco hasta llegar al Cuello del Infierno, donde disfrutamos de la vista del Ibón de Tebarray, a partir de este punto empezamos a pisar nieve lo que nos dificultó bastante el ascenso del Collado de Tebarray (2.700 m), llevábamos un ascenso acumulado de +1200 sin darnos respiro y con las ganas de llegar al collado para iniciar el descenso. 

En este punto tuvimos el primer contratiempo de la ruta había que bajar por una canal que nos requería especial atención pues el cable para facilitar el descenso estaba sepultado por la nieve acumulada lo que nos obligó a realizar un arriesgado paso a través de las pisadas que nosotros ibamos formando,”Juansi como se agradeció tu número 46 de zapatilla” , con la máxima de las precauciones pues la ladera era extremadamente peligrosa y después de algún buen susto por resbalones acabamos llegando a la zona sin nieve donde se suavizaba  y se volvía más cómoda la pendiente, llevándonos al Ibón de Llena Cantal y su vista del Balaïtous y Las Frondiellas hasta llegar al Refugio de Respomuso (2.150 m) donde realizamos una parada para avituallar, descansar y alguno secarse de chapuzones inesperados en los pasos de los innumerables ríos que corren por todo el valle.

Reiniciamos la ruta desde Respomuso a través de GR-11 bordeando su lago con dirección a los Ibones de Arriel, un tremendo y espectacular paraje coronado por los picos Palas (2.974 m) y Balaïtous (3.146 m)  una autentica pared granítica que forman la frontera natural con Francia y con un ascenso brutal marcado con algunos hitos, entre grandes bloques de piedra, graveras y grandes neveros helados que dificultaba enormemente poder llevar la línea de la ruta y que solo a través de nuestros relojes GPS podíamos seguir, empezamos a sentir la incertidumbre pues el último kilómetro de ascenso tardamos más de una hora para realizarlo, pero la ilusión de llegar al paso del collado del Port du Lavedan nos hacía no ver la realidad, Pedro Iñiguez  encabezaba el ascenso pero sus palabras al llegar arriba y ver la vertiente francesa fueron muy explicativas “subir vosotros y los veis”, y lo que había que ver es que la bajada era una autentica temeridad intentarla sin equipos de alpinismo ni preparación en su uso , pues el mas mínimo descuido o resbalón podría tener consecuencias fatales, por lo que la sensatez nos hizo comprender que muy a nuestro pesar allí terminaba nuestra aventura.

Bueno, pero allí claro estaba que no nos podíamos quedar o volvíamos desandando lo anteriormente subido o tirábamos de helicóptero de rescate y esa opción si llegamos a tener cobertura en nuestros móviles quien sabe, igual hasta hubiéramos bajado volando, el collado lo hemos dejado rebautizado como Collado 112.

Iniciamos la difícil bajada de nuevo hasta los Ibones de Arriel y tras estudiar las opciones que teníamos decidimos buscar la ruta que nos llevara hasta la población más cercana nos quedaba una larga bajada con un fuerte desnivel de -1300 m que nos llevó a través del curso del Rio Aguas Limpias hasta el embalse de La Sarra y de allí hasta Sallent de Gállego. 

Y después de 33 km, un desnivel +2200 m y 10 horas de ruta dimos por acabado nuestro intento de travesía de los 3000 Ibones. 

Lo más importante la unión del grupo en las decisiones y anteponer la seguridad a cualquier reto o desafío personal, la alta montaña no entiende de héroes.

El domingo para quitarnos el gusanillo, nuestro compañero David Maciá, conocedor de la zona, nos enseñó la preciosa ruta de los Ibones del Anayet (12 km/+700m) que parte desde la estación de esquí de Formigal hasta el Pico Anayet donde se puede disfrutar de su espectacular vista del ibón con el Pic du Midi d’Ossau al fondo, una ruta distendida con algún arreón final que se convirtió en una jornada de risas y buen rollo y donde tuvimos momentos muy divertidos que mejor no contar.

Hemos disfrutado una gran experiencia de compañerismo y convivencia compartiendo una pasión común LA MONTAÑA.

¡¡¡¡ LOS PIRINEOS NOS DEBEN UNA…VOLVEREMOS PARA TERMINAR LO QUE EMPEZAMOS¡¡¡

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