TREKKING CORTO PERO INTENSO. ADENTRÁNDONOS EN LA GRAN MONTAÑA DEL VALLE DE TENA Y LOS VALLES DE CAUTERETS HASTA EL GRAN VIGNEMALE.
Otro fin de semana intenso donde varios socios del Club Trail Villena aprovecharon para disfrutar de unos días por el Parque Nacional de los Pirineos recorriendo el Valle de Tena y el Circo de Ara (Aragón) y cruzando hacia los valles franceses de Ossau, Arrens, Marcadau y Gaube.
Juanjo, Arabesa, Cristina, Ricardo, Alejandro, Esther, David, Paco, José Luís, Magda, Javi y MªÁngeles viajaron hasta Baños de Panticosa del 23 al 26 de julio para completar la ruta de las Marmotas perteneciente a la travesía de los 3000 ibones. Un espectacular trekking que recorre la gran montaña del Valle de Tena y sus ibones para cruzar a los valles de Cauterets y llegar hasta el Vignemale, donde El Circo del Ara les llevó de vuelta al Balneario por parajes vírgenes y salvajes. En total, recorrieron 77 kilómetros y acumularon 4500 metros de desnivel positivo, descubriendo cada rincón y cascada allá por donde pasaban.

Como cada año suele realizar este grupo de amigos del club, este verano decidieron disfrutar de los senderos de esta modalidad de la travesía 3000 ibones. Con la experiencia de Ricardo y Cristina, que ya lo habían recorrido varios años atrás, lograron realizar la ruta en 3 días.
Desde primera hora de la mañana del viernes, el equipo se reunió desde el hotel de Baños de Panticosa con la ilusión de afrontar una jornada exigente con 32km y 2100 metros de desnivel positivo en pleno corazón del Pirineo. El recorrido les llevó a enlazar algunos de los ibones más espectaculares de la zona pasando por el Refugio de Bachimaña y el Refugio de Respomuso donde se tomaron un bocadillo para reponer fuerzas. Después, continuaron por los senderos de alta montaña hasta el Refugio de Wallon. Allí descansaron y recuperaron las últimas fuerzas resfrescando sus pies en el río. El final de la primera etapa puso a prueba las piernas por praderas alpinas y collados desde los que las vistas parecían no tener fin llegando así hasta el Refugio de Chalet du Clot donde descansaron hasta el siguiente día.



La segunda etapa tenía como objetivo ascender hasta la cima del Petit Vignemale, sin embargo, el tiempo no acompañó mucho y la escasa niebla y el mal tiempo hizo que cambiara del plan. La ruta más que montañera fue también gastronómica. Al igual que el día anterior, realizaron un recorrido desde el Refugio de Chalet du Clot hasta el Refugio de Oulettes de Gaube, esta vez siendo 20 km con 700 de desnivel positivo. Al finalizar la ruta, disfrutaron de una comida en un restaurante cercano al primer refugio y por la tarde, visitaron varias cascadas por los alrededores. Sin duda, un plan B muy disfrutón.



Por último, tocó despedirse del Refugio de Chalet du Clot con una etapa de 25km con 1700 de desnivel positivo hasta llegar a Baños de Panticosa de nuevo. El ambiente fue excelente durante toda la ruta. Hubo momentos para apretar el ritmo en las subidas, para compartir conversación en los tramos más cómodos y para detenerse a inmortalizar un paisaje, a veces dificultado por la niebla, pero que no deja indiferente a cualquier amante de la montaña.




Más allá del reto deportivo, la jornada fue una oportunidad para disfrutar de la naturaleza, reforzar la amistad entre compañeros y seguir acumulando experiencias que dan sentido a nuestra pasión por el trail y la montaña.
Terminamos la ruta con el cansancio propio de un gran día, pero también con la satisfacción de haber recorrido uno de esos itinerarios que permanecen en la memoria. La Ruta de las Marmotas nos regaló paisajes inolvidables, aire puro, silencio y la certeza de que siempre merece la pena madrugar cuando el destino son los Pirineos.
¡Ya estamos pensando en la próxima aventura!

