Trail Villena

Kilómetro Vertical y Reto Inclusivo en el Puig Campana – Desafío San Pascual

El último fin de semana de marzo dejó presencia del Trail Villena en varios frentes. David Pardo representó al club en el Campeonato Autonómico de Kilómetro Vertical 2026 disputado en Finestrat, también hubo participación en el Desafío San Pascual y varios compañeros se sumaron además al Reto Inclusivo Puig Campana. Tres citas distintas, con contextos muy diferentes, pero con ese fondo común de siempre: montaña, esfuerzo, compañerismo y ganas de seguir estando ahí.

Campeonato Autonómico de Kilómetro Vertical 2026

El domingo 29 de marzo se celebró en Finestrat el Campeonato Autonómico de Kilómetro Vertical 2026, prueba integrada en el calendario oficial de la FEMECV. La carrera absoluta presentaba un recorrido de 3,6 kilómetros y alrededor de 1.020-1.040 metros de desnivel positivo, con el Puig Campana como escenario de una subida tan corta como exigente. 

Hasta allí se desplazó David Pardo para defender los colores del club en una modalidad que apenas concede respiro. Completó la prueba con un tiempo oficial de 1:04:38, terminando en la 52ª posición masculina de 82 participantes y en el puesto 19 de la categoría veterano, sobre un total de 29 corredores.

Más allá del puesto, estuvo el mérito de sacar adelante una carrera de las que obligan a regular muy bien, apretar los dientes y seguir subiendo cuando las piernas ya piden otra cosa. El kilómetro vertical tiene eso, no hay demasiado espacio para esconderse ni para especular. Solo toca subir, sufrir y pelear hasta arriba. Y ahí estuvo David, completando una cita autonómica de mucho nivel en una montaña que siempre impone respeto.

Desafío San Pascual

La otra gran cita del fin de semana para el Trail Villena estuvo en Monforte del Cid, en la V edición del Desafío San Pascual, celebrada el sábado 28 de marzo en la pedanía de Orito, en el entorno de la Cueva de San Pascual. La prueba volvió a plantear su formato de resistencia de 2, 4 y 6 horas sobre un circuito de 1,5 kilómetros, con continuas subidas y bajadas que castigan con el paso del tiempo. 

Sebastián lo contaba así: “Gracias a nuestro compañero Gabriel descubrí esta carrera, con una organización excelente, cupo de participantes limitado a 120 y un ambiente espectacular. La carrera consiste en realizar un circuito de 1500 metros tantas veces como se pueda durante 6 horas. Con salida en la zona de acampada de Orito, 750 m de subida al monolito y bajada por el mismo sitio. Junto con mi pareja Lluna realizamos la modalidad de parejas mixtas. Cada vez cortaba uno y nos íbamos pasando el chip. Decidimos que, en nuestro caso, yo daba dos vueltas y Lluna daba una, así durante 6 horas. La subida tenía algunos tramos en los que se hacía difícil correr y tocaba andar. Y en las bajadas, en algunas tenía que ir frenando porque estaba muy inclinado. Tras 3 h 30’ tengo que aflojar el ritmo porque veo que no voy a aguantar, pero ver cómo disfruta mi pareja me ayuda a darlo todo hasta el final. Finalmente, terceros por equipos y disfrutando muchísimo de una prueba diferente y recomendable. Hoy llevo unas agujetas que no puedo ni moverme”.

Por su parte, Lluna resumía así su experiencia: “Carrera diferente de resistencia y muy disfrutada en relevos con mi pareja Sebastián, quien afrontó la mayor parte de las subidas a Orito. Por mi parte, muy contenta con las casi 11 subidas a Orito y bajadas, embarazada ya de 20 semanas”.

Son palabras que describen muy bien lo que fue la prueba, resistencia, dureza, estrategia y también ese punto de disfrute que hace especiales algunas carreras. Porque al final no todo se resume en una clasificación, que en este caso fue top. Muchas veces queda también la experiencia compartida, el esfuerzo repartido y el recuerdo de haber vivido algo distinto. No te pierdas el video de Sebas de su canal de YouTube.

El Reto Inclusivo Puig Campana

El fin de semana dejó también espacio para una iniciativa especialmente valiosa. El sábado 28 de marzo, un día antes del kilómetro vertical, el Puig Campana fue escenario del Reto Inclusivo impulsado por el Club Inclusivo NI + NI – IGUALES. El objetivo de la actividad era visibilizar las dificultades a las que se enfrentan las personas con discapacidad y demostrar, a través del deporte y del trabajo en equipo, que la montaña también puede ser un espacio de inclusión real. La salida estaba prevista desde la Font del Molí, en Finestrat. 

En esta jornada también hubo presencia del Trail Villena, con varios componentes del club formando parte de una propuesta distinta a una carrera convencional, pero seguramente igual o más importante por lo que representa. Porque la montaña también puede ser un lugar para acompañar, ayudar, compartir y visibilizar. Estar ahí, en una actividad así, también dice mucho de un club y de la gente que lo forma.

Y una despedida personal

Esta crónica tiene para mí algo especial, porque con ella cierro una etapa muy importante dentro del Trail Villena. Hoy no solo termina mi etapa como cronista del club, que comenzó en 2019, también acaba mi etapa como presidente.

Han sido años de carreras, reuniones, mensajes de última hora, clasificaciones, fotos, organización y mucho trabajo detrás de lo que luego muchas veces solo se ve de pasada. Años de intentar aportar, de arrimar el hombro cuando hacía falta y de vivir el club desde un lugar de responsabilidad, pero también desde el cariño. Algo que no hubiera sido posible sin la pedazo de directiva que he tenido a mi lado.

En todo este tiempo me ha tocado escribir sobre muchos compañeros y compañeras, contar resultados, resumir fines de semana y poner palabras a un montón de historias. Pero también me ha tocado estar en la otra parte, la menos visible, la de ayudar a organizar, decidir, escuchar, intentar solucionar problemas y asumir todo lo que implica estar junto a mis compañeros al frente de un club.

Por eso esta no es una crónica cualquiera, es también una forma de cerrar etapa y de dar las gracias. Gracias a toda la gente que ha ayudado, que ha empujado, que ha estado en los momentos buenos y en los no tan buenos, y que ha formado parte de este camino de una manera u otra.

Me bajo aquí de la presidencia y también de esta etapa como cronista, pero no del cariño por el Trail Villena ni, por supuesto, como socio. Me quedo con lo vivido, con todo lo aprendido y con la satisfacción de haber intentado dar lo mejor de mí durante estos años. El club seguirá su camino, como debe ser, y ojalá lo haga acumulando mucha montaña, muchos retos y muchos buenos momentos. La mejor de las venturas para la nueva directiva encabezada por Ricardo, que toma el relevo mañana.

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